fbpx

Pon un higienista dental en tu clínica.

By Actualidad, Odontología

 

Dña. Cristina Navarro 

Las clínicas dentales del siglo XXI cuentan con equipos de salud bien definidos donde cada miembro del equipo desempeña un papel fundamental, con sus diferentes funciones y roles, pero cada uno de estos roles suman y unen sus esfuerzos para conseguir que los pacientes sientan que están en manos de profesionales comprometidos con su salud oral.
El higienista dental debe formar parte de cualquier clínica del siglo XXI puesto que uno de los pasos más importantes que se deben dar si hablamos de salud bucodental y por tanto de salud general, es el de la prevención, que es una de nuestras competencias principales.

Antecedentes

Pero empecemos por el principio… La profesión de higienista dental se creó en España en 1986. Para ejercer como higienista dental es necesario: estar habilitado legalmente, o ser titulado en formación profesional de grado superior (Técnico Superior en Higiene Bucodental).

El higienista dental es un profesional sanitario reconocido por la ley.

En las clínicas o centros de trabajo deben ir con la identificación adecuada que los acredite como higienistas dentales.

 

En la Comunidad de Madrid, es un requisito indispensable estar colegiado como ejerciente para poder trabajar como higienista dental

Según el Real Decreto 1594/1994, de 15 de julio por el que se desarrolla la Ley 10/1986 de 17 marzo, por la que se regulan las profesiones de Odontólogo, Protésico Dental e Higienista Dental, el Higienista dental tiene como atribuciones:

  • En el campo de promoción de la salud y la educación sanitaria bucodental, la recogida de datos, la realización de exámenes de salud, el consejo de medidas higiénicas y preventivas, individuales y colectivas, y la colaboración en estudios epidemiológicos.
  • Como ayudantes y colaboradores de los Facultativos Médicos y Odontólogos, realizar funciones técnico-asistenciales.
  • Como veis una parte importante de nuestras funciones es la educación sanitaria y la prevención y esta competencia debemos tenerla presente en cualquiera de las especialidades en las que desarrollemos nuestra labor: periodoncia, ortodoncia, implantes, etc.
  • Dentro de las funciones técnicas, va a depender de lo que en cada centro se quiera delegar en las higienistas. Pero tener gabinetes de higiene dental y prevención puede ser una forma de agilizar y optimizar agendas, puesto que algunos tratamientos como toma de radiografías, periodontogramas, raspados y alisado, toma de impresiones, registros fotográficos, escaneos orales, etc los pueden realizar los higienistas dentales.

Tan importante son los tratamientos que se realizan como la fase de mantenimiento de estos. Por los gabinetes de los higienistas dentales van a pasar muchos pacientes que veremos periódicamente y seguro que, a lo largo de muchos años, seremos los responsables de mantener su salud bucal y de prevenir nuevas patologías o recidivas. Debido a esta frecuencia
de visitas, a menudo, la relación que se establece entre un higienista y paciente es más cercana que con otros miembros del equipo y esto constituye una gran oportunidad a la hora de fidelizar pacientes. Además, podemos hacer un seguimiento muy cercano de los cambios que se puedan producir en la cavidad oral de nuestros pacientes, o lo que les preocupa en lo que a su boca se refiere, por lo que desde esta área saldrán derivaciones hacia otras especialidades de la clínica: ortodoncia, conservadora, estética, implantes….

Pero no debemos perder de vista que no sólo es importante contar con gabinetes de higiene bucodental, sino que hay que organizarlos adecuadamente, tanto los tiempos de tratamiento, como la gestión de la cartera de pacientes en mantenimiento. Es importante que los pacientes sientan que estamos pendientes de sus revisiones. Y que consigamos un número creciente y actualizado de pacientes que asistirán periódicamente a nuestros centros.

El higienista dental como profesional de la salud, tiene también la responsabilidad de estar formado adecuadamente. Por tanto, la formación continuada debe estar presente a lo largo de su trayectoria profesional. Y máxime cuando hoy en día se están produciendo muchos cambios tecnológicos en los equipamientos de las clínicas dentales. Por eso, también es importante que los centros fomenten e incentiven la formación continuada de estos profesionales. Es un beneficio para todos: para el profesional, para el centro donde desarrolla su actividad y sobre todo para el paciente, que es en quien repercutirá directamente todo este conocimiento.
Para terminar una pregunta, ¿crees en la prevención? Si es así, pon un higienista dental en tú clínica.