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Alteraciones estéticas del margen gingival III

By Actualidad, Odontología

Para terminar con las alteraciones estéticas más frecuentes en un periodonto sano haremos un breve repaso a la Recesión gingival localizada.

  1. Recesión gingival

Es la exposición de la superficie radicular debido a la migración del margen gingival hacia apical (fig. 1).

Fig.1. Recesión gingival por trauma de cepillado; aparece típicamente en la cara vestibular del diente que protruye más en la arcada y puede asociarse con abrasión cervical.

Puede encontrarse en individuos con buena higiene oral y suele localizarse en las superficies bucales de los dientes, asociándose a trauma de cepillado (fig. 1). Pero también aparece en sujetos con mala higiene oral, afectando a más superficies dentales.

La recesión puede existir con un surco gingival normal y sin pérdida del hueso intercrestal (fig. 2) pero también producirse en el desarrollo de una periodontitis.

La recesión conlleva pérdida de inserción periodontal en la zona donde se produce. Y puede producir, también, hipersensibilidad dentaria, problemas estéticos, caries o abrasiones cervicales.

Por esto, es necesario, en muchos casos, su tratamiento mediante técnicas de cirugía mucogingival (fig. 3).

Causas:

  • Factores predisponentes: aquellos factores anatómicos que condicionan la posición y la estabilidad del margen gingival:
  • Cantidad de encía insertada en sentido apico-coronal; si, por ejemplo, la erupción de un diente se produce muy cerca de la línea mucogingival (fig. 4).

  • Grosor de la encía insertada; si se combina una encía fina con dehiscencias o fenestraciones de la tabla vestibular (característico del denominado “periodonto fino”) el riesgo es mucho mayor.
  • Poca profundidad de vestíbulo; con la frecuente asociación de frenillos muy cerca del margen gingival que hacen que este se mueva, dificultando el control de placa (fig. 4).
  • Tabla alveolar vestibular muy fina o ausente, ya sea en forma de dehiscencias o de fenestraciones (fig. 5). Esto se encuentra frecuentemente en dientes fuera de línea o que protruyen en la arcada (rotados, caninos…). También puede ocasionarse de forma iatrogénica, como consecuencia de movimientos de ortodoncia de vestibulización. El “biotipo periodontal fino”, de dientes alargados y estrechos y raíces prominentes está más predispuesto a sufrir recesiones gingivales que el “periodonto grueso”, de dientes más cortos y anchos y raíces más planas.

  • Factores desencadenantes: actúan sobre las condiciones descritas anteriormente, iniciando la recesión:
  • Placa bacteriana: con la consiguiente inflamación gingival (fig. 6).

  • Infecciones por Herpes virus simplex: las vesículas originadas se ulceran y pueden producir recesión por el trauma del cepillado.
  • Técnicas de cepillado y uso de seda inadecuadas, que producen lesiones mecánicas en el margen gingival (fig. 7).

  • Piercing periorales e intraorales: los primeros producen recesiones en caras vestibulares de los dientes y los linguales en la cara lingual de incisivos inferiores (fig. 8).

  • Iatrogenia: restauraciones que invaden la anchura biológica, parciales removibles y pobre higiene y movimientos ortodóncicos hacia vestibular (fig. 9).

Clasificación de las Recesiones gingivales

La clasificación clásica y la más utilizada es la de Miller (1985) (fig. 10):

Fig.10.Clasificación de Miller. De izquierda a derecha: Clase I-Clase II-Clase III-Clase IV.

Clase I: la recesión no supera la línea mucogingival y no hay pérdida de hueso ni tejidos blandos interproximales. El tratamiento quirúrgico puede lograr el recubrimiento radicular del 100%.

Clase II: la recesión sobrepasa la línea mucogingival y no hay pérdida de hueso ni de tejidos blandos interproximales. El tratamiento quirúrgico puede lograr el recubrimiento radicular del 100%.

Clase III: la recesión sobrepasa la línea mucogingival y hay pérdida de hueso o de tejidos blandos interproximales, apical al límite amelocementario pero coronal al nivel de la recesión. Se consigue un recubrimiento parcial.

Clase IV: la recesión sobrepasa la línea mucogingival y hay pérdida de hueso o de tejidos blandos interproximales, apical al límite amelocementario y al nivel de la recesión. No se puede conseguir recubrimiento radicular.

Recientemente, Cairo y colaboradores, proponen un nuevo sistema de clasificación de en el que la pérdida de hueso interproximal toma aún mayor importancia, siendo este el límite coronal de la cobertura radicular.

Dra. Berta Legido

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